Estrés

¡No luches contra el estrés, aprende a gestionarlo!

Ejerce las acciones necesarias no para eliminar el estrés, sino para modificar las causas.

 

 

Pasos para lograrlo

¿Componentes del estrés?

  1. Los agentes estresantes, o estresores, que son las circunstancias del entorno que lo producen.
  2. Las respuestas al estrés, que son las reacciones del individuo ante los mencionados agentes. Es importante rescatar que, en las respuestas, existen diferencias significativas a nivel individual, ya que dependen del contexto, la historia personal, la personalidad y el peso de la carga emocional que involucra para cada quien.

En función del grado de la intensidad, de la duración o de la repetición de los agentes estresores, tendremos estrés o distrés.

El estrés, si es de un nivel y de una duración razonables, va acompañado por emociones positivas como placer, satisfacción y excitación. Pero el distrés o estrés negativo, procede de una situación de sobreestimulación durante un periodo demasiado largo y provoca pensamientos o sentimientos de disgusto, inadaptación e incluso puede enfermar. 

¡El estrés es útil!

Cuando las situaciones o problemas a los que hay que hacer frente en la vida diaria producen una activación adecuada (no desproporcionada) y se obtienen resultados satisfactorios a un costo personal razonable, el estrés ejerce un efecto positivo sobre el organismo, ya que permite manejar de forma constructiva los problemas y hacer frente a los retos. Pero si esas situaciones exigen permanecer activados durante mucho tiempo, los efectos del estrés se vuelven perjudiciales, pudiendo desarrollar un proceso negativo tanto a nivel fisiológico como psicológico y social, que puede conducir a la enfermedad.

El estrés no siempre resulta nocivo. Una cantidad moderada de tensión vital de estrés resulta saludable, ya que ayuda a alcanzar las más elevadas metas. Es necesario que, ante cualquier proyecto o trabajo por realizar, exista una cierta tensión, que sirva de estímulo para alcanzar un buen rendimiento, el cual nos pueda proporcionar el éxito.

Cuando la tensión es superior a la que podemos soportar, nos estresamos, el rendimiento baja y la situación puede devenir explosiva. Se trata entonces de alcanzar el justo equilibrio entre los dos extremos opuestos: la ausencia y el exceso de estrés.

Sin duda, si el estrés se prolonga, tanto al trabajar como estudiar, se vuelve ineficaz y poco productivo; aumenta el ausentismo, la deserción y los conflictos interpersonales; desciende la calidad, se deteriora la motivación, la satisfacción, el compromiso consigo mismo y con los objetivos propuestos.

Estrés académico 

Es un complejo fenómeno multicausal, donde intervienen diversos aspectos que se interrelacionan: estresores académicos, experiencias subjetivas, las respuestas al estrés y, finalmente, los efectos del estrés académico. Todos estos factores aparecen en un mismo entorno: la universidad.

En particular, el entorno universitario representa un conjunto de situaciones altamente estresantes, debido a que el joven puede experimentar, aunque solo sea transitoriamente, una falta de control sobre el nuevo ambiente, un nuevo universo al que se enfrenta y que es potencialmente generador de estrés, en último término, generador también –con otros factores- del éxito o el fracaso académico universitario.

El estrés académico resulta de vital importancia, por cuanto afecta a variables tan diversas como el estado emocional, la salud física y las relaciones interpersonales. Algunos estudios reportan tres principales efectos del estrés académico: en el plano conductual, en el cognitivo y en el fisiológico. Dentro de cada uno de estos tres tipos, encontramos, a su vez, efectos a corto y largo plazo.

Principales causas:

  • Una errónea creencia de que ser estudiante universitario significa solo estar enfocado en la academia.
  • Cargas pesadas, descansos poco frecuentes y muchas horas de estudio.
  • Se adquieren malos hábitos como dormir poco, trasnochar, comer poco y a deshoras, consumir alimentos chatarra y no hacer actividad física.
  • Reducir al mínimo las relaciones sociales y familiares.
  • Para algunos, tener que dejar su lugar de origen, familia, amigos y contexto conocido.
  • El acoso sexual y el acoso físico o psicológico (bullying).

 

Estrés laboral

A lo largo del siglo XX y XXI, el estrés se ha convertido en un fenómeno relevante y ha sido vinculado cada vez más al trabajo y a la actividad laboral. De hecho, muchos estudios ponen en evidencia que se trata de un fenómeno ampliamente extendido, además, que son múltiples las fuentes de estrés que se producen en la experiencia laboral, las cuales con mucha frecuencia suelen ir asociadas a consecuencias negativas.

El estrés laboral surge cuando las percepciones de las exigencias del trabajo sobrepasan las capacidades y los recursos del trabajador(a). La Organización Mundial de la Salud considera que el estrés laboral afecta negativamente a la salud psicológica y física de los trabajadores, así como a la eficacia de las entidades para las que trabajan.

Un nuevo enfoque, el del análisis psicosocial del estrés laboral, constituye una aproximación colectiva que permite replantear una serie de aspectos relacionados con el trabajo desde diversas perspectivas:

  • Como fuentes de riesgo;
  • como elementos que influyen sobre la vulnerabilidad de los trabajadores (estados transitorios de fatiga);
  • como recursos o barreras disponibles en la organización (sistemas de información, de participación, etc.) y
  • como consecuencias nocivas de esos riesgos (burn-out o la depresión).

Principales causas:

  • Trabajo pesado, descansos infrecuentes, turnos y horas de trabajo largos.
  • Falta de participación en la toma de decisiones y dificultades de comunicación en la entidad.
  • Mal ambiente social y falta de apoyo o ayuda de compañeros y supervisores.
  • Expectativas mal definidas, demasiada responsabilidad y demasiadas funciones.
  • Inseguridad y falta de oportunidad para el crecimiento y desarrollo personal.
  • Condiciones desagradables y peligrosas.
  • Acoso laboral.

¿Gestionar el estrés?

No existe una fórmula sencilla e infalible que pueda “curar” el estrés. Se requieren acciones diversas que permitan reducir las situaciones de sobrecarga. Para ello puede ser necesario “reaprender” a realizar las tareas cotidianas, de manera que podamos desarrollar ante cada reto, una actitud más positiva y que el modo como juzgamos las situaciones sea menos estresante.

La preparación para prevenir y afrontar el estrés debe necesariamente encaminarse a:

  • Fortalecerse psicológica y físicamente, de modo que podamos resistir los inevitables desafíos de la vida.
  • Aprender a disminuir el peso de los problemas personales, de modo que no superen nuestra propia resistencia.
  • Si la carga de nuestros problemas y conflictos internos nos resulta insoportable, es importante buscar ayuda o alternativas que nos permitan descargar, pues cualquier tropiezo fácilmente nos puede sumir en un estado de distrés importante.

Todos tenemos un límite. Aprender a descubrirlo y no sobrepasarlo durante demasiado tiempo es fundamental para que nuestra vida mejore en calidad y bienestar. Es fundamental rescatar que el control del estrés depende, en gran medida, de nuestra propia interpretación de los hechos.

¡Recomendaciones!

  • Exprese siempre lo que piensa, quiere, siente y necesita, de la misma forma en que le gustaría que se lo expresaran.
  • Practique el masaje y la relajación, estimula el cerebro, el bienestar y la relajación muscular.
  • ¡Respire! Cada vez que pueda, de manera profunda y consciente. Inhale de manera que su abdomen se infle y expire todo el aire de los pulmones hasta que su abdomen se sienta plano (Repita 10 veces, varias veces al día).
  • Relájese para dormir. Instaure un ritual al final del día (misma hora, bebida caliente, baño caliente, melodía o lectura preferida, relajación, etc.) para hacerle saber a su cerebro que es hora de desconectarse, descansar y dormir.
  • Si es lo que piensa sobre sí mismo, sobre los demás o sobre su entorno lo que le impide gestionar bien su estrés, es hora de cambiar de lentes o de forma de ver las cosas o situaciones. Puede tener percepciones equivocadas o negativas, siempre hay que ver desde todas las aristas y oír todas las versiones.
  • Establecer prioridades claras y delegar responsabilidades.
  • Aprender a decir NO a los compromisos que no se pueden cumplir.
  • Hacer bien y pronto lo que se puede hacer y olvidarse por completo de lo que no depende de usted. No se preocupe acerca de las cosas que usted no puede controlar.
  • Asumir los grandes retos como secuencias de pequeños pasos.
  • Haga lo que le gusta y disfrútelo, eso lo llena de energía, no deje de hacerlo bajo la excusa de falta de tiempo.

¡Algunos hábitos!

  • Dormir las horas que le permitan descansar de forma recuperadora.
  • Focalizar siempre sus objetivos a corto y medio plazo.
  • Adaptar su entorno de trabajo o estudio de la manera en que se sienta cómodo, a gusto y le permita concentrarse.
  • Ver las tareas y los contratiempos como desafíos y no como amenazas.
  • Tener presente que, a veces, lo trágico no son tanto las situaciones como el modo de interpretarlas.
  • Si tiene familia y amistades, dedíqueles un tiempo, desconectando las obligaciones.
  • Durante la semana dedique tiempo para descansar y realizar actividades que le gustan sin remordimientos.
  • Admitir la crítica y expresar honestamente sus puntos de vista.
  • Pida ayuda siempre que la necesite.
  • No permita que los demás le presionen, le manipulen o le impongan criterios en contra de los suyos.
  • No guarde odio y rencor, no le ayudan a avanzar.
  • Planifique el día al comenzarlo.
  • Intente hacer el amor periódicamente, sin apresuramientos y sin rutina.

Identifique sus fuentes de estrés, averigüe qué cosas debe poner en orden para poder disfrutar de una vida más armoniosa que le permita bienestar, creatividad y salud.

¡Lo mejor! Construya su propia estrategia antiestrés

Identifique sus fuentes de estrés, averigüe qué cosas debe poner en orden para poder disfrutar de una vida más armoniosa que le permita bienestar, creatividad y salud.

Arme su caja de herramientas personal, la cual podrá usar cada vez que la necesite

  • Autoestima

    Es un concepto que tiene un origen occidental; nace en el mundo de la Grecia antigua

  • Estrés

    El estrés es un maravilloso mecanismo de adaptación que permite reaccionar a los innumerables requerimientos de la vida

  • Inteligencia Emocional

    Difundido mundialmente por el psicólogo, Daniel Goleman, quien afirmó que el coeficiente intelectual no lo es todo

  • Las Emociones

    Necesitamos vivir en armonía con nuestras emociones, no intente evitarlas

  • Manejo de conflictos

    Un conflicto es un problema que se presenta, por lo general, en el plano de las relaciones interpersonales

¡No luches contra el estrés, aprende a gestionarlo!