Subir
thumb image

Las emociones son las que nos convierten en seres humanos, no puede haber humanidad sin emociones, por ende, el manejo de las emociones es una acción inevitable y necesaria de todo individuo en su ámbito social, laboral y recreacional. En resumen, toda actividad en la que participamos como personas se ve influenciada por las emociones que experimentamos.

Cuando nos involucramos en un programa de ejercicios o deporte obtenemos una cantidad de beneficios de carácter físico, mental y emocional. El primero y más evidente a nivel emocional es una mejora del estado de ánimo, que se ve sustentada fisiológicamente en una secreción de hormonas que nos ayudan a sentirnos fuertes, felices y sanos.

Si bien todos estos beneficios inmediatos y positivos son un aliciente para hacer ejercicio y/o deporte, hay beneficios emocionales a más largo plazo que van a sernos útiles no solo en nuestra actividad recreativa, sino en lo social y laboral también. El manejo de las emociones viene a ser la musculatura emocional que se fortalece de estas actividades a veces de carácter lúdico.

El manejo de las emociones requiere de exponernos a estas en diferentes situaciones y de manera constante para poder ir mejorando nuestra capacidad de respuesta positiva o beneficiosa ante las mismas. La práctica del ejercicio y el deporte nos permite experimentar constantemente todo tipo de emociones en un ambiente que se puede decir controlado, ya que probablemente no tendrán resultados negativos en nuestra vida a largo plazo.

En conclusión, desde el punto de vista personal, si las emociones son parte de nosotros, necesitamos aprender a manejarlas. La actividad física nos facilita este aprendizaje y además nos da salud física y mental, ¿qué nos impide involucrarnos en algún tipo de actividad deportiva o de ejercicios?

A continuación, tres preguntas que nos podemos hacer para evaluar rápidamente nuestra habilidad para el manejo de las emociones:

  • ¿Puedo salirme de un estado de tristeza?
  • ¿Puedo animarme a mí mismo cuando es necesario?
  • ¿Puedo controlarme cuando estoy muy emocionado?

Si alguna de las respuestas fue un “no”, significa que tenemos que trabajar en esa área, pero no debemos preocuparnos demasiado ya que tenemos una cierta capacidad limitada de controlar nuestras emociones, inevitablemente sentiremos tristeza, ira, miedo, culpa, y decepción. Lo que sí está bajo nuestro control es cómo nos sentimos ante estas emociones, qué tan bien las entendemos y qué hacemos con ese conocimiento.

Sin las emociones no podemos funcionar como personas y no podremos sacar el mejor provecho de nuestras vidas.

Nota realizada por: Bach. Luis Fernando Castro Furniss, Unidad de Infraestructura Deportiva.


 

Enlace a otras páginas:


Noticia Anterior : «
Siguiente Noticia: »

Oficina de Bienestar y Salud

Universidad de Costa Rica

Sede Rodrigo Facio

Email.: administracion.obs@ucr.ac.cr

Ir al contenido